Ya tenía desde hace un par de semanas planeado ahcer una serie de entervistas a personas que conozco que son creyentes cristianos. Diez preguntas sobre religión, cortas, y esperando respuestas también relativamente cortas, sin dejar mucho espacio para debate; simplemente diez preguntas que me dejaran entender el punto de vista de estas personas. Tenía tres personas en mente, tres amigos, tres cristianos: dos evagélicos y un estudiante de teología católica.
La idea de un debate público sobre la existencia de un dios por supuesto siempre me atrajo, y entre los proyectos que tenía en mente para el Wohnheim tenía tembién pensado hacer un debate sobre el tema. Una idea que había rápidamente descartado por la posible (y probable) controversia que causaría en la comunidad del Wohnheim (ya me imagino a los numerosos cristianos africanos acusándome de hereje y de utenslio del demonio y a los musulmanes amenazándome con violencia.) Y lo digo en serio! Son el muy superior número de creyentes y sus probables sobrereacciones lo que me preocupan. Hace poco reviví la idea, pero aún medito si debo llevarla a cabo o no.
Follow up:
El hecho es que el martes pasado me encontré en la Mensa (el comedor de la Universidad) a un checo, Petr, al que no veía en mucho tiempo y con el que ya había debatido anteriormente sobre dios. Él es agnóstico. Aunque empezamos platicando de otras cosas, fue demasiada la tentación y no pude resistir sacar mi The God Delusion de mi mochila y preguntarle si conocía el libro. En efecto, lo conocía, y dijo que lo había hojeado en una librería, aproximadamente veinte páginas de diferentes capítulos, y que no le había gustado. Que en vez de este, compró Der Atheistenwahn (la traducción al alemán del libro The Dawkins Delusion de Alister McGrath). Dijo tener dos razones para haber comprado ese libro en vez del de Dawkins:
- es más barato (vaya argumento)
- que comprar el segundo es casi como también comprar el primero, ya que contiene todo lo que dice el de Dawkins y lo refuta. De nuevo una aseveración bastante incongruente.
Al contrario, yo tenía ganas de comprarme ese libro también, simplemente para saber qué argumentos (pretextos) usa un teólogo para refutar los argumentos racionales de Dawkins.
Algo que me molestó desde el principio en el diálogo con Petr, fue que apoyó la opinión de McGrath diciendo que “Dawkins no es una persona seria y no analiza la cuestión (dios) científicamente, que Dawkins usa un lenguaje agresivo, sólo demostrando su irracional odio por la religión".
Uff. Que alguien me mida la presión arterial! No olvidemos que McGrath llamó a Dawkins un ignorante de la teología cristiana y que por esta razón no puede discutir sobre religión y fe inteligentemente, a lo que Dawkins respondió en el prefacio a la edición paperback de The God Delusion
…most of us happily disavow fairies, astrology and the Flying Spaghetti Monster, without first immersing ourselves in books of Pastafarian theology etc.
Cómo respondes a eso? (para aquellos que no conozcan al FSM visiten su página”) No me canso de decir cómo me encanta la fuerza de los argumentos de Dawkins. Pero más divertida fue la respuesta de PZ Myers en Pharyngula, en la que hace una clara alegoría al cuento El traje nuevo del emperador, a la que llamó The Courtier’s Reply
I have considered the impudent accusations of Mr Dawkins with exasperation at his lack of serious scholarship. He has apparently not read the detailed discourses of Count Roderigo of Seville on the exquisite and exotic leathers of the Emperor’s boots, nor does he give a moment’s consideration to Bellini’s masterwork, On the Luminescence of the Emperor’s Feathered Hat. We have entire schools dedicated to writing learned treatises on the beauty of the Emperor’s raiment, and every major newspaper runs a section dedicated to imperial fashion; Dawkins cavalierly dismisses them all. He even laughs at the highly popular and most persuasive arguments of his fellow countryman, Lord D. T. Mawkscribbler, who famously pointed out that the Emperor would not wear common cotton, nor uncomfortable polyester, but must, I say must, wear undergarments of the finest silk.
Dawkins arrogantly ignores all these deep philosophical ponderings to crudely accuse the Emperor of nudity.
Personally, I suspect that perhaps the Emperor might not be fully clothed — how else to explain the apparent sloth of the staff at the palace laundry — but, well, everyone else does seem to go on about his clothes, and this Dawkins fellow is such a rude upstart who lacks the wit of my elegant circumlocutions, that, while unable to deal with the substance of his accusations, I should at least chide him for his very bad form.
Until Dawkins has trained in the shops of Paris and Milan, until he has learned to tell the difference between a ruffled flounce and a puffy pantaloon, we should all pretend he has not spoken out against the Emperor’s taste. His training in biology may give him the ability to recognize dangling genitalia when he sees it, but it has not taught him the proper appreciation of Imaginary Fabrics.
Magnífico, no? Pero bueno, regresandop al comentario de Petr: “el irracional odio de Dawkins contra la religión". En los textos que he leído de él y los video que he visto, nunca ha dicho que “odie” la religión. La llama irracional y peligrosa, pero “odio"? Y en cuando a lo “irracional", creo que Dawkins tiene más que una razón razonable, valga la redundancia, para estar molesto con la religión, como el indoctrinación de millones de niños incluso desde antes de su nacimiento (indoctrinación de la que fui testigo la última vez que fui a México, en mi propia familia) o más directamente, la irracional - y yo me atrevo a añadir: estúpida - manera en que la gente cuestiona evidencia científica (la palabra evidencia es sinónimo de veracidad) pero no tiene problemas en creer en poderes supernaturales sin evidencia alguna. O el increíble ataque de los creacionistas en varios estados de Gringolandia, intentando enseñar religión en clases de biología (basta leer los reportes de la NSCE). Y Petr forma parte de ese grupo que cuestiona la evidencia, que cuestiona el método del Carbono 14, que me pregunta dónde está la evidencia (alguna vez habrá esuchado de Nature, Physical Review Letters, http://arxiv.org/ o las demás docenas de editoriales de papers científicos?), que aún explicándole como funciona el método pregunta “sí, pero cómo sabemos que ese átomo en particular se comportó de esa manera en ese fósil (qué clase de pregunta es esa?), que dice que la ciencia también se basa en fe (qué afirmación más atroz!). Una vez hace dos años en una fiesta, donde la mayoría éramos físicos y había un matemático (estudiantes de …), el matemático dijo algo parecido: que la física era como la religión. Imitando a un físico, dijo: “Nunca he visto un electrón, pero creo que existen los electrones". Y eso viniendo de un (aspirante a) científico! “Las matemáticas son la única verdadera ciencia, ya que se basan puramente en lógica y no en presunciones", añadió. Las matemáticas aparte, la “fe” de los científicos se base en evidencia y no en cuentos de hadas. Si uno hace un experimento que sugiere la exitencia de electrones, hay razones para creer en su existencia. Pero si uno hace decenas de miles de experimentos durante 111 años (el electrón fue descubierto en 1897 por J.J. Thompson) y todos apuntan a su exitencia, por qué dudar se su existencia?
Pero lleguemos al punto de este texto, que es anunciar que pronto, tal vez en un par de semanas, Petr y yo tendremos un debate más formal y lo grabaré, ya sea sólo audio o también en video, para subirlo a mi página. El debate será en alemán, pero pensaba transcribirlo al español e inglés. Así que sigan sintonizando mi blog!





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